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Sus obras de caridad no hicieron más que aumentar a medida que fue creciendo y terminó la escuela. En su graduación, su padre le dio la opción de regalarle un coche nuevo o su equivalente en dinero. Pier eligió el dinero. Con esos fondos consiguió una habitación para una anciana desalojada de su apartamento, una cama para una inválida tísica y mantuvo a tres niños de una viuda enferma. En 1918, a los 17 años, se unió a la Sociedad de San Vicente de Paúl y dedicó gran parte de su tiempo libre a servir a los enfermos y necesitados.
Además de estudiar y hacer obras de caridad, fue un activista social extremadamente apasionado. En 1919, se unió a la Federación de Estudiantes Católicos y al Partido Popular, una organización política que promovía las enseñanzas de la iglesia católica. Ofreció su tiempo para ayudar a fundar un diario católico llamado Momento, basado en los principios de la encíclica del Papa San León XIII sobre temas sociales y económicos: Rerum Novarum.
La naturalidad al profesar su fe le permitió influir de forma notable en la vida espiritual de sus compañeros de estudios, a quienes alentaba para participar en el retiro anual universitario que ofrecían los Jesuitas. En 1922, se unió a la Tercera Orden Dominica bajo el nombre Girolamo en honor a su héroe, el predicador y reformista dominico del Renacimiento florentino.
A finales de junio de 1925, Pier Giorgio sufrió un ataque agudo de poliomielitis; los médicos supusieron que la contrajo a través de un enfermo a quien atendía. La enfermedad había avanzado demasiado para tratarla y Pier Giorgio falleció el 4 de julio de 1925, a los 24 años.
Las calles de la ciudad se cubrieron de deudos, la mayoría eran pobres y necesitados a quienes había servido con tanto desinterés. Esa gente fue la que solicitó al Arzobispo de Turín que iniciara la petición de canonización; el proceso se abrió en 1932 y fue beatificado el 20 de mayo de 1990.
El dinamismo y el sentido de aventura y diversión del Beato Pier Giorgio atrajo a mucha gente a su lado y al de Jesucristo, gracias a su fe. Demostró que se puede vivir una vida de caridad al servicio de la justicia con alegría y en paz. Los peregrinos de la JMJ08 pueden rezarle para descubrir su propia vocación en Cristo.
Beato Pier Giorgio Frassati, testigo de justicia y caridad ? ruega por nosotros.
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